Big Fish.

I was thinking about death and all. About seeing how you're gonna die. I mean, on one hand, if dying was all you thought about, it could kind of screw you up. But it could kind of help you, couldn't it? Because you'd know that everything else you can survive.

jueves, 4 de marzo de 2010

19/7


Son las 3 y media de la mañana y estoy en la soledad de mi habitación, distraída con textos e imágenes hasta que reparo en la hora. Ya es domingo, pero no es un domingo cualquiera. Hoy es el domingo en el que se cumplen 3 años de tu ausencia. Lo siento como si hubiera pasado ayer mismo, aunque puede que con un poco más de serenidad y un poco menos de resignación e incertidumbre.
Porque hace 3 años se cumplía el mayor de mis temores. Porque hace 3 años me sentía terriblemente perdida al haber perdido de vista tu luz en el camino, una luz que no me guiaba, sino que me acompañaba en mi propio viaje, haciéndome sentir más segura para seguir las rutas hacia lo desconocido. No importaba cuan duro fuera el camino, sabía que te tenía a mi lado, tu apoyo, tu cariño, que jamás me dejarías caer. Y de buenas a primeras, una nube pesada de hierro forjado cayó despojándome de ti. Y por un segundo quedé sumida en la más profunda de las tinieblas. Lo normal en estos casos es andar a tientas dejándose llevar por la histeria hasta acabar cayendo al abismo y no hallar una salida hasta que los ojos se acostumbres a esa oscuridad. Pero a mí no me pasó eso. Cierto es que tuve mi propio abismo, pero no podía permitirme una ceguera en aquellos momentos. No podía permanecer allí porque había alguien que me necesitaría en esos momentos, esas personas a las que ya no podrías cuidar más.
Siempre supe que me preparabas para que llegado el momento, fuera lo suficientemente fuerte. Ojala ese momento no hubiera llegado tan pronto. Temía no ser capaz de hacerlo, pero tuve menos de una hora para mentalizarme de que debía serlo. Sabía que tú estabas seguro de que podría. Pero para ello primero debía ser capaz de respirar sin que el oxígeno doliera a medida que entraba en mis pulmones. Supe cómo lograrlo y lo hice, encargándome de lo que otros no podían hacer. Aún me pregunto a veces de donde saqué esa fuerza, pero sé que todo lo que sentía en aquellos momentos había sacado las fuerzas ocultas que había en mí. Muchas lágrimas fueron derramadas aquel día, y la noche siguiente, y la siguiente, y la siguiente, cuando nadie podía verme era cuando permitía que me invadiera el dolor. No me impedía vivir, pero aun así seguía allí. Al fin y al cabo, soy humana. Y no tan insensible como algunos creían. Que no lo mostrara ante los demás no significaba que no sufriera.
Hoy miro atrás y puedo respirar aliviada sabiendo que después de todo, no lo hice tan mal. Fui capaz de seguir adelante en el camino, donde a pesar de tu ausencia, siempre quedó una estela del sol que fuiste para mí. Porque aunque no estés literalmente allí, jamás me has abandonado del todo. Sigues a mi lado dentro de mí, en un lado especial de mi corazón a prueba de bombas y que no se corroe con el paso del tiempo. Sigues en mi mente, con todo lo bueno que me dijiste y los mejores consejos que me diera nadie jamás. Sigues en los recuerdos de nuestros momentos sólo tuyos y míos, de nadie más, esos momentos que me hacían sentirme tan querida, especial. Porque me hacías sonreír con pequeños gestos que otros no valoraban, y me dejabas formar parte de tu vida en cosas que otros creerían de lo más aburridas y monótonas. Esos recuerdos que, aunque a otros les daña, a mi no me causan dolor, pues fueron algo bueno, y nada tuyo puede dañarme, salvo saber que no tendremos nunca más momentos así, y ese dolor es el que ahora empaña mis ojos cubriéndolos de lágrimas mientras escribo esto.

Si hay alguien en esta vida que me haya aportado fuerza suficiente para seguir en este mundo, siendo como soy y sin dejarme cambiar, luchando por lo que creo y para conseguir lo que es importante para mí en mi corazón, ése has sido tú.
. La persona que me hizo ver lo fácil que es olvidar las cosas malas cuando alguien de verdad te necesita para seguir viviendo. La mejor persona que jamás haya conocido. Un gran amigo. Mi mayor héroe y una gran fuente de inspiración para mí.
Pero, sobre todo, mi padre. La persona que me dio la vida y ya no puede disfrutar de la suya. Pero, hasta que mi corazón no deje de latir, una parte tuya siempre seguirá viva, en mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario